(un primer día de nervios y de mucha ilusión)
El (pasado viernes / 4 de julio de 2025) anunciamos la integración de CrossPoint 365 en Sngular.
Ese mismo día, tuve la suerte de participar en una reunión presencial, en la oficina de Lleida, con todas (casi todas) las personas del magnífico equipo de CrossPoint en el momento en que casi todos ellos conocían esta noticia.
Como podéis imaginar, fue un día de muchas emociones. Ellos iban a su reunión semestral de puesta al día, con todos los compañeros compartiendo información sobre la marcha de sus distintas líneas de negocio e iniciativas internas.
Fuimos un par de compañeros de Sngular que nos incorporamos a mitad de dicha reunión, justo cuando ellos se enteraron de que se incorporaban a Sngular. El objetivo era poder contarles de primera mano qué es Sngular, dónde encajan ellos, lo mucho o poco que cambiará su día a día en los próximos meses, las nuevas oportunidades que se abren al mezclarnos, etc…
Lógicamente sabemos que en esas primeras reuniones, hay mucha desconfianza inicial (¿qué te puede decir alguien que ha comprado tu empresa? pues seguro que lo que puede decir es que todo va a ir genial y que será bueno para todo el mundo, etc…).
Quizá sea en este tipo de situaciones cuando mejor funcione mi estrategia habitual de no preparar demasiado los discursos y dejarme llevar por la improvisación guiada siempre por la máxima transparencia y sinceridad. Creo que es la mejor manera de que se conozcan las intenciones y se genere ese embrión de confianza que luego hay que seguir cuidando y alimentando en el día a día.
Así que me busqué algunas slides de apoyo de nuestras presentaciones de Sngular y pensé en improvisar un poco para pasar rápidamente a las preguntas, e intentar responder a todas ellas de la manera más sincera, honesta y humilde que pudiera.
Pero hubo un cambio de agenda que resultó ser un gran acierto: después del shock de la noticia y de anunciar nuestra presencia, decidieron dejar mi intervención para el final, y que todo el equipo mantuviera su guión original y pudiera contar lo que habían preparado para sus compañeros y donde cada uno contaba lo que están haciendo en cada departamento, sus objetivos, sus planes para el resto del año, sus sugerencias de mejora.
Y debo decir, que escuchando a cada uno de ellos, hablar de sus proyectos, de sus compañeros, de sus ideas de futuro… pudimos comprobar cómo, dentrás de los socios de CrossPoint (a los que sí conocíamos y con los que tan buena sintonía hemos sentido desde el principio), como suele suceder con las empresas que conservan su alma, nos econtrábamos a un equipo especialmente bien escogido: gente buena, profesionalmente, especializada, orientada a cumplir sus promesas, a entregar proyectos de calidad y a la satisfacción de sus clientes; y buena gente, comprometida, que trabaja en equipo, que tiene inquietud y proactividad, gente con la que da gusto compartir un rato en la oficina o fuera de ella.
Resulta que, en sus comentarios, en sus frases que ellos tenían preparadas antes de saber nada de nuestra integración, ya había muchísimias coincidencias con todo lo que decimos habitualmente en Sngular, con cómo pensamos en las relaciones a largo plazo (con clientes y con compañeros), en cómo los valores corporativos hacen que priorizamos en cada ocasión…. hasta algunos de los eslóganes que veíamos en alguna de sus camisetas eran muy similares a nuestras frases.
Así que en ese momento, antes de empezar a decirles nada, ya supe que será una integración que se hará fácil y que saldrá bien. Porque las famosas sinergias empresariales que se dibujan en el papel (esas que explicaremos mejor en otras comunicaciones que hagamos estos días), en empresas cuyos servicios están muy basados en la cualificación y la motivación de sus equipos, sólo suceden cuando las personas encajan, cuando saben y se quieren mezclan, cuando colaboran, cuando entienden que deben complementarse para crecer como equipo… y eso, aquí, estoy totalmente seguro de que sí va a suceder.
Así que salí a la palestra relajado, pensando que ya lo habían dicho ellos todo, que yo podría transmitirles mejor o peor mi visión, pero que internamente yo ya tenía una plena confianza en que las cosas encajarían bien.
No recuerdo muy bien qué les conté, más allá de que me habían pisado todas las frases que pensaba decirles, y también terminé enseñándoles la «MagicBoard» de Sngular (el mapa donde tenemos a todos los equipos de Sngular, con las fotos de todas las personas y donde intentamos reflejar cómo se relacionan entre ellos y los proyectos).
Tuve la sensación de que el resto de la jornada todos fuimos poco a poco relajándonos, empezando por los socios de CrossPoint y por mí mismo cuya principal preocupación era que nuestros equipos vieran, con la misma ilusión que nosotros, la nueva etapa que tenemos juntos por delante. Y creo que lo conseguimos.
Fue un gran primer día juntos.
