Breve entrevista en RNE Extremadura

En parte, a raíz de mi post «soy afortunado«, tuve la fortuna de que me entrevistaran en RNE Extremadura… https://www.youtube.com/watch?v=xg2-uf6DIRI

Soy afortunado

Sin duda, soy un tipo con suerte. Pero no es que haya tenido «un golpe de suerte»… es que tengo una suerte buena y consistente desde hace mucho tiempo.

Muchos de nosotros podemos empezar identificando lo afortunados que hemos sido de nacer en una país del primer mundo, en un sitio estable, sin guerras, en una sociedad que más o menos nos protege bastante a todos, con sanidad, con educación, y con unos ciertos mínimos que no solemos valorar en nuestro día a día pero que, puestos en perspectiva y con todo lo que hay por ahí… es sin duda para estar muy agradecidos. Pero además yo en particular he tenido siempre muy buena suerte. En serio, no estoy preparando ninguna broma ni voy a usar este tema como excusa para posturear o alardear de que me va bien la vida.

Para empezar, soy un tío bastante inteligente. Eso me decían mis profesores desde pequeño. Es verdad que en casa, y mis amigos, me decían, y me siguen diciendo, que soy muy listo para unas cosas y muy tonto para otras. Pero he conseguido que mis amigos y mi familia me quieran también en mis cosas tontas y, gracias a las listas, he podido estudiar y luego trabajar de lo que me apetecía. Conozco mucha gente inteligente, reconozco cuando lo son en algo concreto mucho más inteligentes que yo. Pero tengo una inteligencia variada y creo que tengo la buena suerte de no creerme nunca más de lo que realmente soy. Eso me ayuda a cambiar de opinión, a aprender de otros y a ver las cosas en conjunto que, con el tiempo, es lo que más me ha servido por ejemplo en mi trabajo.

Lo segundo con lo que tuve suerte fue con mis amigos ya desde la adolescencia… Esos que me querían con mis cosas buenas y mis cosas malas y ni me tenían envidia por las primeras ni me apartaban por las segundas. Esos que me hacían sentir parte de un grupo donde cada uno éramos distintos y todos nos necesitábamos a todos.

Sin duda con lo que más suerte he tenido en mi vida es con mi mujer… Pude conocerla precisamente gracias a mi mejor amigo, ya que era su hermana. Estuve varios años pensando que era para mí un sueño inalcanzable. Un día me atreví, aprovechando que los dos estábamos un poco más contentos de lo normal, y me arriesgué a poner en peligro nuestra amistad al declararme. Me quedé alucinado cuando dijo que ella también me quería. Nunca pensé que pudiera ser así. Esa noche no dormí, deseando que llegara el momento de verla de nuevo y poder preguntarle de nuevo para estar seguro, porque no tenía sentido que ella me eligiera a mí. Desde entonces ella es mi vida. Ella sí que es quien más me aguanta con todo eso para lo que sigo siendo muy malo. Ella sí que se ha sacrificado por mí y por nuestros hijos, y sólo espero que nunca cambia de opinión, me siga aguantando con mis líos, con mis obsesiones, con mis despistes, con mis limitaciones… y que podamos envejecer juntos durante mucho tiempo. Estar con mi mujer fue lo que me hizo pensar que todo es posible y que merece la pena intentar cualquier cosa que nos haga mucha ilusión, por difícil que parezca.

Con nuestros 3 hijos, no es que esté orgulloso de ellos, es que la mayor parte del tiempo soy admirador suyo porque yo me recuerdo a sus distintas edades y me dan mil vueltas en todo… Se lo digo mucho menos de lo que quizá ellos querrían pero ser padre a veces implica ser bastante ‘coñazo’ porque uno intenta que se ahorren pasos, errores, disgustos, frustaciones que uno pasó o identifica con más perspectiva pero lo cierto es que cada uno tiene que pasar las suyas propias y ellos no dejan de darme satisfacciones unas detrás de otras. (No sé si llegarán a leer esto y sentirán vergüenza ajena de su padre poniendo estas cosas en público pero lo que sí espero es que no les pille por sorpresa escuchar que estoy orgulloso y feliz de ser su padre).

En mi vida profesional he sido una persona curiosa, inquieta… que me he gustado siempre estudiar cosas distintas, asociarme con gente que sabía mucho de otras cosas, que me han complementado siempre, y con las que he podido aprender y crecer en muchas facetas. He trabajado en lo que me iba gustando, he ido haciendo las cosas como me apetecía hacerlas, porque creía en que lo importante del trabajo no es el resultado sino hacer el trabajo como uno quiere hacerlo… Y con el tiempo resulta que he tenido suerte con el sector en el que estoy (donde hay mucho trabajo, buenas condiciones, gente lista, capacidad de inventar y transformar el entorno…) y resulta que he tenido suerte con el estilo de empresa que he construido, basada en las personas, y que con el tiempo resulta que es lo que funciona y lo que todo el mundo necesita. De nuevo, no formaba parte de un gran plan hace 20 años…yo sólo quería rodearme de un tipo de gente y hacer las cosas de una determinada manera y hoy resulta que tenemos algo valioso y escaso que funciona bien.

Con la salud también creo que he tenido suerte… Nunca tuve un físico especialmente bueno, por ejemplo no fui nunca bueno con los deportes, pero he estado pocas veces enfermo, aguanto bastante bien el stress, puedo aguantar sin comer o sin dormir y luego recuperarme bien… Aunque me suele doler la cabeza a menudo, he aprendido a convivir con ello. Mis problemas médicos han sido más bien de huesos … varios huesos rotos, hernias lumbares… y afortunadamente, me ha tocado vivir en un siglo en el que los carpinteros óseos me han arreglado perfectamente todos mis desperfectos hasta la fecha. Doy gracias por haber nacido en una época en la que hay anestesia y un buen cirujano te arregla un disco en la espalda y vuelves a tu vida normal en un par de semanas. Supongo que hace un par de siglos habría sido un inválido en una silla de rueda desde los 45 años.

Por decir algo en lo que no he tenido suerte… no tengo ninguna creencia religiosa… Sé que es un handicap. Sé que hay momentos concretos en los que sería bueno tener fe en algo superior. También creo que es más difícil buscar un sentido a la vida sin poder recurrir a esos propósitos superiores y que quizá es una fortaleza interior que hace enfocar el día a día con mayor ilusión, pero me exceso de racionalidad me impide rendirme a algo que me parece una solución fácil y buena pero poco verosímil.

Por último, por terminar con este repaso de todas las cosas por las que me siento tan afortunado, creo que una de las mayores ventajas que tengo es que valoro las cosas que tengo y siempre creo tener más de lo que necesito. No tengo muchos hobbies, no necesito hacer cosas extrañas, no me aburro, me entretengo fácilmente con cualquier cosa. Me gusta hablar con cualquier persona y tampoco tengo problema en estar sólo o más aislado en otros momentos. Hace tiempo que mi vida no cambia ya porque ganara más dinero. Aunque mi trabajo me obliga a mantener vida social, no tengo interés en ser conocido por más gente, y sí me gustaría pasar más tiempo con algunas personas a la que veo menos de los que me gustaría. No envidio la vida ni el trabajo de nadie. Admiro muchas cosas particulares de muchas personas pero me siento bien con cómo voy gastando mi vida.

Estoy tranquilo y a la vez me ilusiono con iniciativas mías o de otros. Me gusta ayudar a que los demás tengan oportunidades de hacer lo que les gusta. Me gusta mezclar gente, presentarles cosas en las que yo puedo servirles de enlace.

Supongo que tener una vida tranquila de preocupaciones importantes como la salud de mi familia, o la estabilidad emocional me ha permitido tener una vida más activa laboralmente y hacerlo enfocado en lo que me apetecía hacer y no en lo que quería conseguir me ha hecho sobrepasar mis expectativas en todos los aspectos profesionales hasta la fecha.

Casi todo ha sido suerte. Mi inteligencia no es algo que yo haya conseguido con mi esfuerzo. Mis amigos podrían haberme influido mal. Podría no haber conocido nunca a mi mujer. Podría haberse cansado de mí (es casi lo único que me preocupa de manera recurrente). Podría haber tenido hijos con problemas. Podría haber tenido enfermedades en mi familia. Podría haberme equivocado enfocando mi energía en una profesión que no me permitiera ganarme la vida. Podría haber tenido mala suerte en los negocios (como he visto a muchos compañeros más capaces que yo). Podría haber sido una persona más ambiciosa donde todo lo que fuera consiguiendo en la vida le hubiera parecido poco. Quizá, con toda esa mala suerte, habría terminado siendo más religioso. Pero, gracias a Dios ;-), me considero de momento una persona muy afortunada.

El SNGULAR Market va a durar poco más de un año :-( pero es por un buen motivo :-)

Hace un año (7/sept/2020) echó a andar un proyecto que me hacía mucha ilusión hace tiempo, y que construí yo mismo programándolo durante le verano del 2020: el SNGULAR Market (Una «bolsa o mercado de valores, casera, y sólo para empleados»).

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Un año después, se han dado de alta como nuevos socios 192 empleados, el sistema cruza operaciones, contratos, certificados todos los días… y en total se han transaccionado ¡varios millones de euros! entre nosotros.

Pero dentro de poco, el próximo viernes 22 de octubre apagaré el sistema el sistema de ofertas y subastas del SNGULAR Market (lo pondré en modo sólo-lectura) y lo dejaré en algún rinconcito, en nuestro particular museo de la historia de SNGULAR.

Lo haré con una mezcla de sentimientos:

  • alegría, porque ha sido símbolo de una etapa empresarial romántica (la de hacer socios a gran parte de la plantilla que lo esperaba hace tiempo);
  • pena, porque ha durado mucho menos de lo que imaginé;
  • ilusión, porque bajaremos la persiana del Sngular Market para dejar algo de tiempo antes de abrir la persiana en el BME Growth, donde pronto los actuales socios podrán seguir comprando y vendiendo acciones de SNGULAR y donde también podrán hacerlo todos aquellos amigos ( o también desconocidos ) que quieran apostar por nuestra empresa.

Confío en que esta nueva etapa no cambie nada de nuestra esencia y sólo signifique que pronto compartiremos el camino con más gente.

Alianza entre la Fundación HazloPosible & Sngular

Hace poco anunciamos desde Sngular nuestra Alianza con la Fundación HazloPosible.org para que podamos ayudarles con innovación y tecnología a impulsar a las casi ¡ diez mil ! ONGs a las que la Fundación presta apoyo.

Es un auténtico placer poner en marcha esta alianza. Aquí os dejo enlace a una entrevista con Catalina Parra (Presidenta de la Fundación) donde hablo un poquito del porqué y algunos de los cómo nos vamos a poner a trabajar juntos.

Aquí la entrevista…

En la selva amazónica no hay malas hierbas

Jorge.kike.medina, CC BY 3.0 https://creativecommons.org/licenses/by/3.0

Una orografía y climatología muy particulares dieron lugar a un enorme río (negro) en torno al cual se formó Amazonia: el ecosistema con mayor biodiversidad del planeta, con miles de especies de su flora y de su fauna aún sin catalogar. Supongo que en semejante lío, ninguna planta o animal es extraño (salvo quizá los humanos) dado que todos ellos forman parte de un equilibrio de relaciones entretejidas durante mucho tiempo y que se refuerzan todas ellas de manera colectiva. Supongo que paseando por sus densas selvas, sería imposible distinguir plantas o animales que no armonizaran con el entorno o que destacaran sobre el resto.

Todo lo contrario a lo que podemos encontrar en alguno de nuestros cuidados jardines (como en los de las urbanizaciones donde viven algunos de nuestros compañeros de Birmingham, Alabama, donde una brizna de césped más alta que otra ya es motivo de posible sanción). Todo lo contrario a lo que podríamos encontrar en un zoo o en un jardín botánico (donde a pesar de los mayores mimos, los animales o plantas terminan casi clasificados por orden alfabético), o en un huerto (donde todo lo que no estaba previsto o no sirve para producir algo, se considera mala hierba).


Cuando me piden que defina SNGULAR o lo meta en un menú de servicios o capacidades o modelos de negocio, yo he recurrido últimamente al símil del ecosistema (aunque es otra palabra que se está desgastando rápidamente por su uso excesivo). Pero los expertos en comunicación, o los periodistas, o algún posible inversor, me insisten en que les dé al menos una taxonomía, una organización de cómo se estructura este ecosistema… y yo les vuelvo a hablar de la orografía, la humedad, la iluminación, o la temperatura de nuestro ecosistema…

También recurro a definirnos por contraste con lo que no somos. Porque sabemos que no somos un huerto (software factory), sabemos que no somos un zoo (con una etiqueta o referencia para cada animal), ni un jardín museo (con todos los activos en el escaparate listos para revista)… ni seríamos capaces de encontrar una clasificación adecuada para todas las formas en las que nuestras personas se mezclan y relacionan con el tiempo. 

Hablamos de nuestras competencias o DKCs (Digital Key Capabilities), hablamos de nuestros Teams (o tribus o miniempresas informales que dentro de Sngular se especializan en mezclar ciertas capacidades para abordar cierto tipo de retos, o cierto tipo de clientes), hablamos de nuestros diferentes modelos de negocio (proyectos de consultoría a medida para grandes clientes, proyectos de integración de soluciones más o menos empaquetadas y estandarizados para clientes medianos, proyectos de creatividad para museos o videojuegos, proyectos de transformación e innovación, inversión en startups, spinoffs, jointventures, academias de formación, agencia de talento, servicios de coworking y eventos de comunidades técnicas…) … pero no dejan de ser fotos parciales de nuestra particular selva, de nuestro particular microclima. 

Entonces, alguno hace un último intento de clasificarnos y me dice que al menos le cuente cómo es la estructura societaria, los socios o inversores que estamos detrás… y entonces hay que explicarle que hay unos 200 empleados que se han convertido en socios y que nos hemos inventado nuestro propio Sngular Market...y entonces la gente ya se rinde, suspira y tira el boli.

Perdonad que para explicar cualquier cosa siempre recurro a las metáforas (la vida es demasiado corta para tener que explicarlo todo, o para usar USBs que no sean reversibles…). Disculpad también porque las metáforas a veces pueden generar analogías adicionales no deseadas. No he querido llamar animal, ni planta, a ninguno de mis compañeros sngulares. Aclaro también que no tengo nada en contra de los museos, zoos, jardines botánicos, ni huertos…De hecho, me encantan todos ellos. Pero sí creo que, deshaciendo la analogía, como «empresa», no somos ninguna de esas cosas.

¡Felices Fiestas, sngulares!

Hola, sngulares:

Sé que todos estamos deseando terminar este 2020, volver a poner a cero nuestros contadores de novedades buenas y malas, y confiar en que pronto empiece a llegar una nueva etapa que nos devuelva muchas de las cosas que perdimos en los últimos meses. Es normal que muchos estemos tristes, por muchos motivos, o que simplemente nos encontremos cansados de no poder hacer planes, de no poder organizarnos adecuadamente. Sin ninguna duda, lo más duro ha sido para aquellas personas a las que la enfermedad les ha tocado más de cerca. Pero no debemos minimizar que muchos han llevado mal anímicamente todo este periodo de limitaciones, de incertidumbre y que seguro que a todos, en algún momento, nos ha pasado factura con episodios de ansiedad o al menos desánimo.

A todos, a los que os haya golpeado duro este año, a los que estéis abatidos, a los que lo llevéis regular y también a los que lo lleváis bastante bien (porque siempre habíais deseado una excusa gorda para no tener que salir de fiesta)… quiero mandaros un abrazo muy fuerte

Suena a topicazo eso de la exaltación de la amistad y de la familia cuando llegan estas fechas de cierre de año, pero creo que nunca más que ahora hemos valorado y echado tanto de menos lo reconfortante que resultan esos abrazos, esas sonrisas, esas bromas, con las que habitualmente nos relacionamos. Le quitamos importancia a todo ese «tiempo perdido» cruzándonos por los pasillos o contándonos las anécdotas después del fin de semana, pero hoy comprobamos lo valiosa que es esa gasolina que a veces nos da la energía para todo lo demás. 

Estar bien para otras personas nos hace estar bien para nosotros mismos y, como equipo, fomentar todo lo posible las interrelaciones y garantizar como empresa que las podamos mantener en un entorno de confianza, se convierten a la larga no sólo en energía sino en salud para todos.

Deberíamos también intentar rescatar todo lo positivo de este nuevo modo de vida que nos ha tocado afrontar durante un tiempo. Estoy seguro de que sacaremos mucho más provecho a lo positivo del teletrabajo, que a partir de ahora las distancias entre provincias y entre países serán menos importantes para hacer equipos y proyectos juntos, que algunos nuevos hobbies que hemos adquirido durante esta etapa nos los quedaremos para siempre, y también que volveremos a valorar (y mucho más) las cosas que temporalmente hemos perdido y que sin duda recuperaremos.

Como empresa, la obsesión del equipo de dirección ha sido que la nave saliera de la tempestad con los menores arañazos posibles y espero que pronto veamos que se aclara esa tormenta y comprobemos que, efectivamente, hemos podido sortear bien todas las rocas y obstáculos del camino (que todavía hoy siguen llegando, aunque afortunadamente vamos compensando con nuestros timoneles cada vez más acostumbrados a las aguas bravas). 

Cerraremos un 2020, a nivel global, con algo de crecimiento en actividad, aunque a un ritmo evidentemente menor a lo que estamos acostumbrados y manteniendo parte de nuestra rentabilidad, algo que en estos tiempos es más que positivo. Pero lo importante es que entre todos se haya mantenido el valor, cualitativo e intangible, de priorizar nuestras decisiones buscando siempre la sostenibilidad, la consistencia de nuestros planes a largo plazo, la excelencia y la inquietud por seguir mejorando en todos los aspectos. 

Seguro que hemos cometido muchos errores durante este año. Es posible que no se hayan tomado medidas totalmente acertadas, o se hayan tomado más pronto o más tarde de lo que a posteriori hemos comprobado que habría sido lo idóneo. En general, siempre hemos priorizado aquello que tendría sentido a largo plazo y hemos intentando siempre compartir con transparencia todo lo que se hacía y por qué se hacía en cada momento, con la dificultad añadida de tener que estimar lo que era nuevo para todos (para la empresa, para la los clientes, para nuestra propia legislación cambiante). 

Ha sido necesario renunciar a planes de inversión o de apuesta que no iban a dar frutos en menos de dos años, ha sido necesario vigilar más los indicadores en tiempo real y acostumbrarnos a navegar en la niebla mirando más los instrumentos y menos el horizonte de largo plazo que es como solíamos orientarnos habitualmente. Poco a poco y con prudencia, volveremos a navegar mirando las estrellas y sólo de reojo los indicadores, pero de momento es normal que durante un tiempo los planes tengan que seguir estando condicionados para priorizar la estabilidad de los equipos en los proyectos y clientes que veamos con perspectivas más sólidas.

Durante este año, hemos aprovechado también para hacer muchos cambios y algunas apuestas de diversificación. Hemos cambiado de manera relevante el organigrama, reorganizándonos para una nueva etapa más diversa y que así, cuando llegue un nuevo ciclo de crecimiento económico, nos pille con una estructura fuerte para aprovecharlo. Hemos invertido en empresas y apostado por modelos de negocio complementarios (UXER, Manfred…). Hemos construido (¡por fin!) nuestro invento para poder ser más socios, nuestro Sngular Market. Hemos iniciado un proceso de reposicionamiento de marca para que pronto podamos contar mejor que somos mucho más que una consultora diferente o moderna con cosas alrededor, y que realmente formamos ese  ecosistema de equipos y capacidades especializados y diferentes que se siguen mezclando de una manera especial, muy nuestra, con la que conseguimos una gran ventaja para hacer cosas diferentes y realmente potentes.

No quiero prometeros ningún resultado para 2021. Haremos nuestros presupuestos. Daremos lo mejor de nosotros para aprovechar todas las oportunidades que tengamos. Apostaremos por los sectores, las tecnologías, los clientes en los que veamos mayor recorrido a largo plazo y nos adaptaremos también a todos los baches del camino que aún queden por llegar.

 Lo que sí puedo prometeros es que, volviendo a los símiles de la marina, seguiremos cuidando con mimo de esta nave que nos tiene que llevar a todos a los destinos que nos propongamos, al fin del mundo. Seguiremos valorando a la tripulación por encima de todo. Porque sois todos vosotros, equipo, los que dais sentido a todo este sngular proyecto al que pertenecemos. 

Queremos demostrar que hay otras formas de entender la empresa, de entender el trabajo, de entender el compañerismo, de entender lo que significa ser socios, de entender lo que significa compaginar nuestras vidas profesionales y personales. Porque, con la edad, muchos hemos ido aprendiendo que lo importante no es el destino, sino con quien compartimos el viaje.

Sí, lo sé, una de las mejores cosas que al menos ha traído este maldito año, es que este discurso no lo tendréis que aguantar, muchos en España, de pie, mirando mi jersey navideño de luces intermitentes. Pero siento deciros que eso sí es de las cosas que volverá, y espero que sea para la Navidad del 2021.

Un abrazo enorme y que tengáis unas muy felices fiestas.

José Luis Vallejo

Presidente y Fundador

Gracias por estos primeros 5 años

Hace 5 años, estábamos presentando en sociedad nuestra marca Sngular fruto de la unión de equipos procedentes de varias empresas y con la vocación de unir a más como nosotros en el futuro. Estábamos cargados de ilusión, de ambiciosos planes, de energía positiva contagiosa, rodeados de muchos amigos con los mejores deseos.

Pero ninguno entonces imaginábamos que la mecha que encendíamos aquel día ponía en marcha un cohete, tan potente, que sumaría a tanta gente diferente y complementaria, y que haría que aquellos planes fueran quedándose pequeños. Hoy no sé si sentirme supersatisfecho y orgulloso de todo lo que nos ha sucedido en estos cinco años, o si asustarme de lo que no somos capaces de imaginar para los próximos cinco. Sí espero que sigamos juntos todos los que hoy formamos esta gran familia de amigos en torno al ecosistema de empresas de Sngular y que todos puedan entonces sentirse igual de orgullosos de lo que vamos construyendo, sin prisa pero sin pausa, dando nuestro toque sngular a todo lo que hacemos.

Gracias, sngulares, clientes, colaboradores y amigos que nos seguís y apoyáis en todas nuestras iniciativas. Todas nacen de valores que compartimos. Todas se hacen más grandes gracias al generoso espíritu de colaboración, de complementariedad, de ganas de mejorar nuestro entorno con humilde positividad. Por ello Sngular es también vuestro.

¡ Gracias !

Videoentrevista que me hizo Jesús Alonso Gallo

a final de 2020 y que, hablando de ecosistema-Sngular, sigue viniendo a cuento.

Evolucionando mi rol en Sngular

(lectura de unos 15 minutos)… Esta es una copia, literal, de la comunicación interna enviada hace unos días (a final de Junio 2020) a compañeros de Sngular. Se trata de un texto, sin dibujos, sin enlaces, sin optimización SEO, sin aderezos y con lenguaje y mensajes destinados específicamente a mis compañeros de Sngular. Mis disculpas por adelantado si no se entiende del todo, o si se os hace pesado, o si no viene a cuento para muchos de vosotros. Sí, así de «tocho» suelen ser mis mails internos. :-)

(see english version below)
Evolving my role to be even more at the center of our Sngular Ecosystem

(a continuación versión en castellano)
Evolucionando mi rol para estar, aún más, en el centro de nuestro Ecosistema Sngular

Queridos compañeros,

A principios de año, comuniqué a muchos de mis colaboradores más directos en Sngular mi intención de centrarme este año, personalmente, en impulsar Sngular en toda su dimensión, en todo lo que llamamos Ecosistema Sngular y que ha ido creciendo y haciéndose cada vez más diverso en los últimos años. Podríamos llamarlo Sngular Group en lugar de Ecosistema Sngular. Quizá busquemos otra palabra distinta… pero aunque resulte más complejo de explicar, o tengamos que inventarnos nuestra propia palabra (no sería la primera ni la última vez) pensamos que lo nuestro es algo más que un grupo de empresas. Dejo por el momento este concepto de ecosistema que explicaremos con más calma y más detalles en otro momento.

Lo que es evidente es que, lo llamemos como lo llamemos, alrededor de nuestro corazón Sngular, con nuestra particular forma de entender la consultoría de innovación, transformación, tecnología, y que a su vez incluye nuestras mezclas de Teams, DKCs, etc… tenemos cada vez más iniciativas que ensanchan el perímetro de nuestras actividades. Todas estas diferentes actividades las organizamos en diferentes ámbitos o scopes que os iré también contando poco a poco pero sí os adelanto que todas ellas tienen en común nuestra forma, siempre especial, siempre sngular, de hacer las cosas. Por ejemplo, en el ADN de cualquier actividad de Sngular, en cualquier ámbito, siempre se buscarán los planes y las relaciones a largo plazo y  a todas las personas involucradas siempre las pondremos en el centro como prioridad: empezando por nuestras propios empleados, compañeros del equipo, nuestros sngulares, e igualmente también buscando esa relación de confianza y estabilidad con clientes, con proveedores o colaboradores, con personas que buscan empleo en nuestro entorno, con antiguos compañeros, con socios de nuestras iniciativas. Para conseguir esas relaciones saludables y de largo plazo, el principal pilar sobre el que construir las relaciones es basarlo en la confianza y para ello hay que cuidar la transparencia, mantener la honestidad, ser fieles con nuestros compromiso, practicar y mejorar en lo posible nuestra empatía… porque sólo así somos capaces de cumplir nuestras promesas, de cumplir con las expectativas que generamos, de que lo demás cuenten con nosotros, y así, poco a poco, compartiendo camino con todos aquellos que sintonizan con esta manera de entender las relaciones profesionales, vamos metiéndonos en proyectos, en objetivos, en inversiones, en iniciativas cada vez más ambiciosas y a su vez eso genera todavía un vínculo mayor con todas esas personas. Perdonad… que me enrollo… que a algunos este mensaje ya se los he soltado demasiadas veces, y que a otros, todavía le puede sonar a palabras huecas y parezcan sólo decir lo que la gente quiere oír. Lo intento trasladar siempre que puedo, porque es la clave de lo que somos como equipo… pero espero que sigamos teniendo muchas ocasiones, no de contarlo más veces, sino de que cada uno, lo pueda comprobar en primera persona en el futuro. 

Como decía, esa actividad central de Sngular, origen y corazón de todo nuestro ecosistema Sngular nos ha permitido ir diversificando y sumar a nuestro alrededor muchas actividades como Sngular Ventures, como Sngular Learning (en donde tenemos academias diversas como UxerSchool, OKRSchool, SngularTeamLabs…), como temas de gestión de Talento en las que se incluye nuestra reciente incorporación Manfred, y hay varios otros planes de montar otros proyectos para «ayudar a que la gente se prepare o que encuentre un buen trabajo» aunque no sea en una empresa de Sngular. También en algún momento post-covid, retomaremos nuestras iniciativas con las que estábamos potenciando temas de comunidad en base a nuestros Sngular Hubs, donde siempre hemos procurado generar algo más que un punto de encuentro alrededor de nuestras oficinas (Think Tanks, observatorios,…), actividades de comunicación (cada día más diversas) y también comenzamos a potenciar algunos de nuestros productos como líneas de negocio con vida independiente (después del exitoso CoolPaintrVR por ejemplo)…

Cuidar de este ecosistema que, como véis, crece a la vez a lo alto y a lo ancho, implicaba varios objetivos que yo me planteé como retos propios o personales a primeros de este año 2020:

– montar un equipo de trabajo para revisar el posicionamiento de nuestro marca… cómo comunicamos lo que somos cuando somos ya tantas cosas, cómo referirnos a cada parte, si se debe llamar todo sngular X, sngular Y, o si cada una de nuestras marcas (UxerSchool, Manfred…) tienen su identidad aunque luego, de otra manera, se indique que pertenecen al ecosistema sngular. Este trabajo lo continuaré desarrollando en los próximos meses acompañando a quienes más saben de estas cosas en nuestro equipo: Alma, Evaristo, Emilio…

– modificar la estructura organizativa para asegurar que en la agenda de algunas personas y de mi propio día a día reservamos espacio para esas iniciativas que hoy pueden parecer satélites a nuestra actividad principal pero que debemos cuidar de manera especial para que no terminen enterradas entre todas las prioridades de nuestro creciente negocio core.

– ayudar, personalmente, a mezclar más todas las partes del ecosistema, a transmitirlo más o mejor hacia fuera, a pensar en las nuevas áreas de interés que estratégicamente deberíamos ir desarrollando o contemplando en ese perímetro de lo que queremos que el conjunto de Sngular sea en los próximos años.

Mi forma de resumir todos estos objetivos a mis colaboradores más directos era… «este año tengo que ser más Presidente de todo Sngular y dejar de estar poco a poco el rol de CEO de la consultoría de Sngular». Creo que mi papel fundamental es hace tiempo, y va a seguir siendo, actuar de mezclador y de estabilizador de todas las partes de Sngular que se entremezclan todas con todas y creo firmemente en que es esa gran mezcla interna que conseguimos lo que nos aporta un valor diferencial respecto a los clásicos «grupos» empresariales.

Pues ya tenía todo pensado, allá por el mes de febrero, para ponerme con estas misiones en este 2020… y llegó la covid19 y nos cambió a todos la agenda de prioridades. Este no era el año de pensar tanto en futuro sino en presente. Este no era el año de despegarse del día a día sino de meterse en el minuto a minuto. Este no iba a ser el año de enseñar a otros a hacer cosas que nunca habíamos hecho nosotros mismos. Este no iba a ser el año de transmitir más cambios, cuando todo a nuestro alrededor ya estaba cambiando suficientemente y lo que todo el mundo necesitamos son referencias y elementos estables en esta época de incertidumbre general.

Y por ello, en el segundo trimestre de este 2020, he intentado ser más CEO que nunca, estar más pegado a nuestras personas, nuestros proyectos, nuestros clientes, nuestros números, para que, en medio de la tormenta, pudiéramos seguir siendo nosotros, para que nos preparásemos para lo peor como forma de conseguir lo mejor, para que a ser posible la nave saliera de la tormenta sólo con algunos rasguños. Creo personalmente que la primera ola de la gran tormenta ha pasado ya (crucemos los dedos). Ha sido la ola de la cancelación abrupta de proyectos, contratos, colaboraciones… y, poco a poco, estamos volviendo ya a los niveles de actividad previa. La segunda ola vamos a afrontarla principalmente durante este verano… no es la ola de que nos llamen para pararnos cosas sino que es la ola silenciosa de todo lo que normalmente arranca pero que ahora todos los clientes aplazan… Normalmente vamos terminando unos proyectos y empezando otros a un ritmo que estadísticamente podemos manejar y planificar y donde la gente que termina en un proyecto, empieza en un siguiente proyecto en un periodo de tiempo estadísticamente manejable (mientras se firman los contratos, mientras completamos el equipo, mientras los interlocutores por parte del cliente, se reservan tiempo para nuestros proyectos)… Pero este año, esas estadísticas de tiempo de tránsito no pueden basarse en referencias del pasado, hay que estar más pendientes que nunca de intensificar la actividad comercial, pedir ayuda, contactos, referencias, a todo el mundo, para conseguir proyectos, incluso proyectos pequeños que otras veces no podríamos atender, para estar seguros de que para cuando terminen los proyectos en curso, tendremos trabajo nuevo para dar el relevo en cada equipo. Todo esto en un momento en el que las prioridades, expectativas, presupuestos de nuestros clientes, sigue cambiando y por tanto, resulta tan difícil planificar algo para dentro de unos meses. Como digo, el verano será un periodo clave para ver si esta segunda ola, silenciosa, de resaca, aunque sea tan difícil de anticipar o calibrar, también la podamos surfear bien. A primeros del año que viene os hablaré de la tercera ola para la que ya también nos estamos preparando, pero de momento no vamos a darle pistas a nuestra competencia ;-).

Lo que me ha quedado claro durante estos meses de estrés, de cambios, de reinvenciones, es que tenemos un equipazo humano en todos los niveles. Que todos los sngulares habéis respondido de manera excepcional cada uno en su terreno y asumiendo también cosas que eran nuevas para todos y que han implicado que mucha gente haya dado un paso adelante en esta primera parte de la crisis. Estoy también muy satisfecho de cómo somos capaces de adaptarnos no sólo cada uno de nosotros de manera individual, sino en conjunto, en forma de trabajo, en mezcla de regiones geográficas, en ideación de nuevos servicios o capacidades a ofrecer al mercado. De repente, ese que no paraba de organizar eventos, ahora se ha convertido en el referente en España en OKR y tiene ya la agenda repleta de cursos online y en poco tiempo ha conseguido un nivel de valoración altísimo por parte de nuestros clientes. No pongo otros ejemplos porque este mensaje sería todavía más largo de lo que ya suelo hacerlos habitualmente.

Desde luego, lo que también hemos aprendido todos,  en estos momentos de volver a lo básico, de centrarnos en lo importante, de aplazar lo superfluo, es que precisamente ahora que nosotros, y todos los demás, nos reinventamos, ahora que toda nuestra forma de organización ha cambiado, es precisamente cuando no debemos aplazar nosotros mismos nuestro plan estratégico de apostar por lo que consideramos importante para nuestro largo plazo. Por ello, incluso ahora, sigue siendo fundamental que podamos trabajar en que ese ecosistema de Sngular que se está conformando, sea realmente lo que queremos, y para ello, es clave no dejar de cuidar nuestras nuevas iniciativas, no dejar de desarrollar todos esos proyectos que queríamos construir alrededor de Manfred o de UXerSchool. No debemos dejar de contar que además de especiales o diferentes en lo que ya hacemos, que también somos cada vez más diversos y complementarios en distintas actividades.

Así que, confiando en que siempre estaré a mano por si hay que seguir remangado con cualquier cosa del día a día, o dispuesto si hubiera que volver a ocupar un puesto en la cocina porque hiciera falta, voy a intentar desde ahora, en esta segunda mitad del año 2020, seguir con mi plan de ser cada vez más presidente del conjunto Sngular y dejar de ser el CEO de una de las partes, la más importante hoy, la que nos ha habilitado para meternos en todas las demás, pero para la que también, hoy, contamos con más gente que puede impulsarla igual o mucho mejor que como yo lo hacía. A partir de la fecha de 1 de julio, cambiaré la firma de mi mail a Presidente Ejecutivo o Presidente a secas y a la vez iré dando el relevo de la responsabilidad de CEO a nuestro compañero César Camargo que hasta ahora era nuestro Global CTO. Si todo va bien (cuento con que dentro de casa nuestras transiciones con personas que nos conocemos hace tanto tiempo son siempre fáciles) pronto podré ir dedicando menos tiempo a ayudar a César y podré dedicar algo más de tiempo a ayudar a esos otros CEOs de las otras actividades de Sngular que queremos potenciar también. Como todo en Sngular al final todo tendrá sus mezclas, sus peculiaridades, sus tiempos… Creo que nadie notará ningún cambio drástico de un día para otro ni de un mes para otro y también espero que dentro de un tiempo nadie eche nada valioso de menos y que todos comprobemos que sí seguimos siendo capaces cada vez de hacer más y mejores cosas. 

César seguirá estando ubicado (basado como dicen los anglosajones) en USA hasta el verano de 2021. No habrá ningún cambio inicialmente en la organización por regiones que hoy tenemos… quizá hagamos perder un poco de peso al concepto de «cuartel general» que podíamos tener hasta ahora y gracias a tener a la gente clave en distintas ubicaciones seamos capaces de trabajar cada vez más en un modelo federado de regiones que tan bien nos ha funcionado en esta época de crisis donde todos estábamos, por diseño, fuera de ningún cuartel general. Se mantendrá el EXCOM como órgano de gestión mensual y desde ahora estará liderado por César. 

Se promocionará el Gexteam (creciéndolo a unas 80 personas en la actualidad e incorporando a algunas personas clave de otros ámbitos o Sngular con apellidos) y se mantendrá con una convocatoria trimestral. En el Gexteam yo me encargaré de que tengamos representadas todas las actividades de todo el ecosistema Sngular y para ello cuidaremos la agenda de manera que podamos dar espacio al seguimiento y la mezcla de todo lo que vayamos incorporando en nuestro creciente perímetro.

Después de contaros estos «pequeños cambios» en nuestro día a día que espero que supongan un gran cambio a largo plazo, quiero centrarme ahora en dar la enhorabuena, en nombre de todos, a César. Es alguien que no necesita mucha presentación. Lleva con nosotros 13 años, ha sido cocinero antes que fraile y pinche antes que cocinero. Se ha mezclado siempre con mucha gente (por algo será) y espero que todos los que habéis tenido ocasión de compartir algo con él (sea una cerveza, sea una reunión comercial, sea un trozo de código, o sea alguna pena o alegría, que de todo hemos tenido en este tiempo…) hayáis comprobado que por supuesto tiene el adn de sngular pero que además tiene un corazón en el que cabe de todo. Parafraseándonos a nosotros mismos y a la frase que tenemos en las paredes sobre lo que seremos dentro de 10 años, no puedo dar muchos detalles de todo lo que haremos en los próximos años, probablemente con César seremos más grandes, más internacionales, tendremos proyectos más chulos o ambiciosos… pero de lo que sí estoy bastante seguro es de que con César mantendremos nuestro estilo, cuidaremos nuestro nivel de exigencia seguiremos buscando la mejor manera de hacer las cosas, y, estoy seguro, seguiremos tratando bien a la gente en cada pequeña decisión.

Aunque podría haceros también muy larga la explicación de por qué estoy tranquilo con este nombramiento o elección, y estar bastante tiempo detallando motivos o dando halagos, debo deciros que, una vez llegué a la conclusión de que éste sí era el momento para seguir con el plan de relevo, en cuanto esa «primera ola» estaba medio controlada (otra vez cruzo los dedos, no por mí, sino por los que sois supersticiosos :-) ) lo que me ha resultado más difícil no ha sido quedarme tranquilo de encontrar a alguien que podía hacer perfectamente el trabajo, igual o mejor de lo que yo lo venía haciendo, sino decidirme por uno entre un grupo de compañeros de primera línea que cualquiera de ellos podía haber asumido este rol igualmente. Suena a premio de consolación para algunos pero de verdad os digo a todos que tenemos un lujo de equipo. En esta empresa se han forjado personas que podrían liderar lo que les diera la gana y que son a la vez que líderes, excelentes compañeros y jugadores de equipo. Debo deciros también que todos, o casi todos ;-) los que podrían haber estado en este rol, reaccionaron de manera excepcional cuando les hice la comunicación de este cambio. Evidentemente, todos ellos son personas generosas y por ello también estaban en esa lista de posibles alternativas, porque la generosidad es una nuestras características más indispensables para ser líderes en nuestra particular manera de entender el liderazgo. Realmente me alegré de cómo reaccionó todo el mundo pero podría ser también que tengamos gente que además de tener muchas cualidades, sean también estupendos actores que me llegaron a convencer de lo que se alegraban por César y por todos nosotros como equipo.

Por último, por hoy, recalcar por si alguien tenía alguna duda, que yo no me voy ni lejos ni cerca, porque no me voy a ningún sitio… seguiré por aquí implicado como siempre pero enfocado en esas otras partes del ecosistema Sngular que son más nuevas o están más tiernas o todavía un poco huérfanas. Intentaré acostumbrarme poco a poco a meterme menos en el trabajo de César, de Farid, de Alma, de David, de Manuel y de todos los que hoy me sufrían más en directo, a los que lo mismo les cambiaba una presentación de la compañía, o les rompía una query de nuestro ERP, o les contaba una historia de cómo lo habría hecho yo hace 10 años de una manera mucho más sencilla o más barata que ahora que lo complicamos todo :-). Me seguiré interesando por todo lo que pasa en el día a día porque es la manera de entender todo lo que somos y todo lo que nos importa a cada uno. Pero iré estando más de oyente, y de lector de nuestros famosos ‘documentos 412’, porque es la forma de entender o saber para cuando alguien me pida ayuda. Pero a partir de ahora también me sufrirán un poquito más que antes, esos otros compañeros que tenemos liderando y empujando en otros ámbitos de Sngular, esos otros CEOs de actividades todavía menores o incipientes, en Learning, Talent, en Manfred, en Hubs, en Ventures… y también espero seguir siempre teniendo tiempo y disponibilidad para todos aquellos que en cualquier momento se sientan un poco más huérfanos dentro de todo nuestro creciente lío Sngular y necesiten ayuda para engancharse o mezclarse con el resto. 

Adicionalmente espero ir sacando tiempo también para preparar nuevos terrenos donde podamos crecer todos, identificando nuevos fichajes estratégicos de personas o equipos que nos puedan complementar, nuevas ideas de productos o servicios donde mezclar todo lo que hoy somos capaces de hacer. También impulsando algunos proyectos internos concretos como el que ya os contaré en septiembre de Sngular Holders y un Sngular Market. Lo que sí espero de verdad es que todo el mundo siga sintiéndome igual de cerca para tomar un café, físico o virtual, bien sea para intentar desatascar algo concreto, para que le ponga en contacto con alguien dentro de este creciente ecosistema, para madurar ideas de cosas nuevas que poner en marcha, o simplemente para seguir hablando de lo que nos gustaría llegar a ser de mayores mientras nos seguimos resistiendo a hacernos mayores.

Un abrazo grande,


—-(english version)

Dear colleagues,

At the beginning of the year, I shared with a few of you that I wanted to assume a more strategic role within the company, focusing on the development and integration of the various component parts that now comprise what we call the Sngular Ecosystem – an ecosystem that has become more diverse in these last few years. We could call it Sngular Group instead of Sngular Ecosystem or we could find an entirely different way of naming it (and it wouldn’t be the first time). Regardless of what we call it, I believe that what we have is more than just a group of entities. For now, I’d like to set aside the concept of the ecosystem which I’ll explain in more detail at another time.

What is evident is that around Sngular’s core we have an increasing number of initiatives that widen the perimeter of our activities. We group these activities into different areas, which I will explain later, but they all share our special way of doing things – the Sngular way. Our Sngular DNA is what remains constant in every activity and in any scenario. Our DNA is rooted in our belief in building long term plans and relationships and in always prioritizing people starting with our own employees, colleagues, clients, providers, collaborators, candidates, ex-employees and partners. The main pillar upon which to build these long-term healthy relationships is trust. We value transparency, honesty, loyalty and empathy. We believe in committing ourselves fully to satisfying the expectations we generate and having everybody count on us. Little by little, we attract others who are in tune with our understanding of how professional relationships should work. We become involved in new projects, investments and initiatives that are increasingly ambitious and these, in turn, strengthen our relationships with those who share our vision and way of doing things. My apologies if I digress…. I’ve shared this message too many times with many of you. To some these words may sound hollow or me just saying what people want to hear. I share these thoughts every time I can because it is the key to what we are as a team. I hope each of you will experience this firsthand in the future and pass on the message.

As I was saying, Sngular’s main digital capabilities are considered its core and serve as the epicenter of our ecosystem. The strength of this core has allowed us to diversify and add new initiatives around it including Sngular Ventures and Sngular Learning (academies like UXER School, OKR School and Sngular TeamLabs), among others. Manfred, Sngular’s most recent incorporation, will be part of SngularTalent and will focus on “helping people prepare for or find good work” (even if it’s not with Sngular). Sngular Hubs will restart its activity post Covid and continue organizing meetups, think tanks and observatories at our main office locations. We will also see some of Sngular’s most successful products become lines-of-business, following the success of CoolPaintrVR.

To nurture this ecosystem which, as you can see, grows higher and wider, I established the following objectives as my personal challenges for 2020: 

• Positioning: Set up a working group to update our Sngular brand positioning to leverage our ecosystem as a value proposition. This project will help us find the best solutions to some branding and communication challenges, including: do we brand all of the component parts of our ecosystem “Sngular” or should we call everything Sngular X, Sngular Y, or should each part have its own brand (Uxer School, Manfred…)? I will be working on this critical project over the next few months with the help of some people on our team who have the most relevant experience: Alma, Evaristo, Emilio…

• Organization: Modify our organizational structure so that some people, including myself, find time in their agendas to push certain initiatives forward that may not be currently getting enough attention (compared to our growing core business).   

• Integration: Personally, help mix all the parts of our ecosystem and do a better job of transmitting this outside the company. I want to think about new areas of interest which could be strategic and worth developing or adding to the perimeter of what we want Sngular to become in the coming years.

The phrase I used to summarize these objectives to those working closest to me was…”This year I need to be more the president of all of Sngular and gradually stop being the CEO of the consulting side of Sngular.” I believe that my fundamental role has been, and will continue to be, acting as an integrator and stabilizer of Sngular’s component parts and getting them to interact with one another. I firmly believe that this intermixing will drive our company’s value and become our greatest competitive advantage (especially compared to some of our competitors who adhere to a more classic “group” model).  

I had all of this in my head back in February and then Covid-19 struck and changed what my priorities needed to be. This was no longer the year to think about the future but rather to focus on the present. This was not the year to distance myself from the day to day but rather to immerse myself in the minute to minute. This was not going to be the year to show others how to do things we had never done ourselves before. This was not the year to create more change and uncertainty. Everything around us was already changing enough and what the team needed was stability.

So, during this second trimester of 2020, I’ve tried to be more of a CEO than ever before and be closer to our people, our projects, our clients and our numbers.  My goal has been to make sure the ship sails out of the storm with just a few scratches. I believe that the first wave of this great storm has passed (fingers crossed). It’s been the wave of sudden cancellation of projects, contracts and collaborations. Little by little, we’re returning to prior levels of activity, but we will face the second wave during the summer. It will not be the wave where we receive calls stopping activities but rather a silent wave of things that normally start but now the clients are postponing. We normally end some projects and begin others at a rhythm that we can statistically handle and plan for. But this year, however, those statistics are no longer a valid reference point. We now have to be more proactive than ever before and intensify our commercial activity to ensure a steady pipeline of work. Planning will be a challenge because our clients’ priorities, expectations and budgets will continue changing over the upcoming months. As I said, the summer will be a key period to see if this silent and surreptitious second wave, so difficult to anticipate or calibrate, is one that we will be able to surf well. Early next year I will speak with you about the third wave for which we’re also preparing ourselves. 

What has been clear to me during these months of stress, change and reinvention is that we have a great human team at all levels. Our people have responded in an exceptional way in each of our regions and have risen to the challenge at all levels. I am also impressed by how capable we are of adapting, both individually and as a group, in the way we work, in how we mix geographic regions and how we ideate new services and capabilities. I can think of one person in our Madrid team who has gone from organizing events to becoming Spain’s leading expert in OKR and now has an agenda fully booked with online courses that have received the highest marks by our clients. I won’t share more examples because that would make this email even longer.

What we have all learned in these times of returning to basics, of focusing on what is important, and of going deeper is that this may be the perfect time to reinvent ourselves and define our long-term strategic plan. All forms of organizations have changed so why wait? Our Sngular ecosystem is coming together and it’s important that we not neglect our new initiatives or forget to develop those projects that we hope to build around Manfred or UxerSchool. We should never forget that in addition to doing what we currently do differently, our activity is also increasingly more diverse and complementary.

For the second half of 2020, I will continue with my plan to be more the president of the Sngular group and less so the CEO of one of its parts (even though I’ll always be on hand and “in the kitchen” if we have to roll up our sleeves to solve any day to day matter). Effective July 1st, I will change the signature block on my email to say Executive President or maybe just plain President. I will be handing over the CEO responsibilities to our colleague Cesar Camargo who, until now, was our global CTO. If all goes well (I trust that these in house transitions with people who we know so well and for so long are always easy) soon I will be able to dedicate less time to helping Cesar and more time to the CEOs of the other Sngular activities that we also want to develop. I don’t believe anybody will notice any drastic changes from one day to another or from one month to the next. Soon, I hope nobody will miss anything and we will prove, once again, that we are more capable than ever of doing more things and doing them better. 

Cesar will continue to be based in the U.S. until summer 2021. There will be no changes initially in the organization for the regions that we currently have. We will, perhaps, diminish the importance given to the concept of headquarters now that we will have key people in different locations, working in a model of federated regions that has worked so well for us during this crisis because we were all, by design, outside of headquarters. We will maintain the Excom as the monthly management organ and it will now be led by Cesar. 

We will expand the Gexteam (growing to 80 people plus some key people from other parts of the group) and it will continue to meet every trimester. I will ensure that all of the activities of the Sngular ecosystem are represented in the Gexteam and we will manage the agenda to allot time to following up and mixing everything that we are incorporating into our growing perimeter. 

Having told you about these “small changes” in our day to day which I hope will result in great changes in the long term, I wish to focus now on congratulating Cesar on behalf of all of us. He doesn’t need much of an introduction. He’s been with us for 13 years, working his way up through our ranks. He has always mixed with many people and I hope that all of you who have had the opportunity to spend some time with him (over a beer, in a meeting, in both difficult and happy times) will have corroborated that he has Sngular’s DNA. But beyond that, Cesar has such a big heart that everything fits. Paraphrasing the statement that we have on our office walls regarding where we want to be in 10 years, I cannot predict in detail everything we will do in the next decade. What I can foresee is that with Cesar we will be bigger, more international and have more exciting and ambitious projects. Most importantly, what I am fairly sure of is that with Cesar we will maintain our style. We will keep our standards high, we will continue looking for the best way of doing things and, I’m sure, we will continue treating everybody well. 

I could go on and explain why I’m so confident about this new appointment or tell you more about my thought process. Deciding when to begin this transition was the first step. When I saw that our company’s financial situation after that first Covid wave was somewhat controlled, it was clear to me that this was the right moment. When it came to decide who was to lead, the hardest part wasn’t finding the right person who would do the role as well or better than me. The most difficult part was choosing among a first line of colleagues, any one of whom could have taken on this role. It may sound as a consolation prize for some, but the truth is that we have the luxury of having a highly talented team. In this company we’ve developed people who could lead whatever they wish and who are, in addition to leaders, great colleagues and team players. I must also tell you that all, or almost all ;), who could have been in this role reacted in an exceptional manner when I communicated with them about this change. Their reactions show that they are all generous people and that is also why they were on the list of possible candidates. Generosity is one of the indispensable requirements to be a leader in our particular way of understanding leadership. It really made me happy to see how everybody reacted, but it could also be that we have people who, in addition to having those qualities are also superb actors who convinced me that they were happy for Cesar and for all of us as a team.


Lastly, I want to underscore (in case anybody has any doubts) that I’m not going far or near because I’m not going anywhere. I’ll be around and as involved as always but focused on those other parts of the Sngular ecosystem that are newer, or more tender. I will try little by little to not get involved in Cesar’s work or Farid’s or Alma’s or David’s or Manuel’s or all of the others who today suffer me more directly. I will continue being interested in everything that happens in the day to day because it is a way of understanding what matters to each of us. But I will attend more as a listener and as a reader of your famous 412 documents because it is a way to understand or know when somebody asks me for help. Starting now, those of you leading or promoting other areas of Sngular will have to suffer me a little more, those other CEOs of smaller or incipient activities in Learning, Talent, Manfred, Hubs, Ventures… And I also hope to continue to always have time and availability for all those who at any moment may feel a bit lost within this growing Sngular ecosystem and need help to hook up or mix with the rest.

I look forward to discovering new grounds where we can all grow and identifying people or teams that could complement us, new ideas for products and services and intermixing everything that we are capable of doing today. I will also be promoting specific internal projects such as the one I’ll tell you about in September called Sngular Holders and Sngular Market. I’m hopeful that everybody continues to feel that I’m close by and available to grab a cup of coffee physically and virtually. I’ll always be available to unblock something, to connect you with somebody in our growing ecosystem, to discuss new ideas or simply to continue talking about what we’d like to do when we grow up while we continue resisting becoming adults.

Warm greetings 

José Luis Vallejo
President
Sngular
jlvallejo@sngular.com
linkedin.com/in/jlvallejo

www.sngular.com
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